11111111111111Coisas de por a, Cabanha Quilla

Histórias de Vida

Cosas de por ahi, Cabaña Quilla

Data: terça, 3 de julho de 2018 - Hora: 11:19

Objetivo a la vista

En este oficio de trabajar con los caballos hay algo que es una gran oportunidad, viajar y conocer cabañas.

Así fue que emprendí un viaje con destino a Mar del Plata. Con la finalidad de conocer una Cabaña llamada Quilla Hue. Alguna idea previa tenía pero no sabía con que me encontraría.

Quilla Hue significa; lugar de encuentro con amigos. Hace gala de esto, por la calidez de Gustavo y Natalia, además de un paisaje asombroso. Gran parquización, todo muy prolijamente organizado. Con declives y lomas, lo que lo convierte en único.

Gustavo su dueño es una persona muy amable y calida, lo más destacabable es su franqueza. Cuenta que su primer experiencia con los caballos fue una vez que viajo a Palermo con su abuelo, cuando tenía 9 años. De ahí quedo maravillado con los caballos.

Si bien tuvo algunas yeguas no fue hasta que le adquirió en un remate yeguas a Carlos Tronconi, que marcó el punto de inicio.

No sólo forjo una gran amistad, sino que estableció las bases de su cabaña. Tener una gran morfología sin perder aptitud deportiva. Tarea nada sencilla. Siendo una persona franca y abierta Gustavo, lo manifiesta de forma clara. Y no está tan errado. Su Rp 11 fue Gran Campeón de Otoño. Orgullo no menor para una cabaña nueva, con un plantel pequeño de madres.

Él es Candido Seductor fue Campeón Prepotrillo en Tandil, Gran Campeón de Otoño en Jesús María y Gran Campeón de Otoño en Palermo. Actualmente se encuentra entrenando en Brasil con vistas a competir en el freno.
Pero en su relación de amistad forjada con Carlos Tronconi, surgió Melideo Fugitivo. Padrillo que Gustavo se llevo a su casa para entrenarlo y hacerlo competir.

En tan sólo 5 meses ganaron ineditos. Para luego ser freno de Oro.
Su cabaña cuenta con varios padrillos preparando para competir en morfología y en el freno. Como también algunas yeguas de gran nivel.
Todo se doma, esa es la consigna. Y de ser posible se entrena. Cuenta con un plantel rico de madres pero no demasiado numeroso.

Es allí donde uno percibe la mano del criador, para conjugar sus yeguas con los padrillos.
Siempre que vemos sus productos en las pistas es para hacerlo de la mejor manera.

Siempre con la mira puedta en el freno de oro, no sólo es la brujula sino también el mejor banco de pruebas.


Por: Cristian Rey
Fotos: archivo