11111111111111Um grande cavaleiro

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Un Gran Caballista
por Cristian Rey

Data: segunda, 12 de outubro de 2020 - Hora: 14:48

En este mundo de los caballos siempre voy pensando en diferentes términos que condensen el significado que algo pueda tener. Así es que creo que hay usuarios, pequeños criadores, grandes criadores, y hay grandes caballistas.

Pero qué es a lo que me refiero, o en que los hace únicos? Creo que un caballista es aquel que ha probado todo lo que reproduce o al menos en su gran mayoría. Esto aporta una batería de información mayor. Es aquí donde surge Don Carlos María Braida. Allá por la década de los 70 fue que empezó a gestarse esta pasión de los caballos. Se aquerenció en la zona de Ayacucho, zona ganadera si las hay, al sureste de la provincia de Buenos Aires.

La ganadería es la principal actividad productiva.




Pero la crianza siempre fue lo que le quitaba el sueño. Armo la primer camada de madres, donde hubieron marcheras, y yeguas de gran estructura y sello racial, y grandes corredoras de rodeos.






Siempre fue buscando padres para su cabaña, incorporando por allá por los 90 a BT Fantasma, o al Nilahue Ocurrente, o Agua de los Campos y Maquena Flaite. Sin duda Quebracho do Igiquiqua dejo un gran legado tanto en su cabaña como en las demás integrantes del condominio.

Todo este proceso dio a lo largo del tiempo grandes frutos, dos Campeonatos de Rodeos, varios Subcampeonatos. Varias ganadoras de la marcha, o premios en morfología. He aquí un punto donde puedo dar fe, los años en que corría con su hermano Ricardo los transformaba en una yunta de temer, no sólo por la técnica sino por lo aguerridos para correr.

Pero la comercialización es una gran herramienta a la hora de la selección, y Don Carlos no ha sido ajeno a este ítem. Hace un par de temporadas vimos en las pistas un caballo que causo una gran sensación, Perdido Baleao, freno de oro en Argentina. También Malula fue otra gran exponente, Reservada de Gran Campeona de un Otoño. Una venta a Paraguay dejo una Gran Campeona allí. Pero el paso del tiempo fue dando lugar al ingreso de la generación nueva, allí aparecieron Carlitos, Joaquín y José, sus hijos.

Pero los misterios de la vida hicieron que José perdiese su vida en un accidente vial en 2006. Fue allí donde los caballos se hicieron más fuertes, unieron a la familia y la llevaron a transitar de la mejor manera posible. La yunta que corría José, Rumbeada y Soga lograron llegar a las finales corridas por Carlitos y Joaquín. Fue el inicio de varios años de que los hijos de don Carlos llegasen a instancias de semifinales y finales.

Hemos llegado al medio siglo de crianza para este Gran Caballista que siempre mereció mi respeto y admiración. Otra vez afrontando un proceso de venta, en esta Gran Venta Particular de la Cabaña El Divisade